Ish-á. Proyecto de Reciprocidad

 

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Emprende Y Crece: Porque Es Posible



 

Verónica Toller

No son los dulces en conserva ni la herboristería medicinal llena de tradiciones y de sabiduría milenaria. No son los cultivos de chile ni la producción desecada y lista para la venta. No son los microemprendimientos en sí.

No. Lo que mueve a estas 60 mujeres (jóvenes, adultas y ancianas; mujeres trabajadoras, madres, esposas, abuelas; mujeres cansadas, humildes, luchadoras), lo que las lleva a tomar sus cuadernos, plumas, viajar dos horas en bus y ponerse nuevamente a estudiar es el impulso que les da la conciencia -nueva en unas, renovada en otras- de su dignidad personal; las ganas de producir un cambio en su comunidad y en sus familias, la esperanza de encontrar un nuevo horizonte para sus vidas y las de sus hijos.

Este impulso ha hecho que las alumnas universitarias de “Emprende y crece” estén produciendo resultados que sorprenden a sus capacitadores y generan ya comentarios y expectativas entre sus vecinos.

¿Qué es “Emprende y crece”?

Un proyecto concreto de esfuerzo personal y grupal para producir cambios. Desde fines de marzo de 2013, 60 mujeres de distintas edades (de jovencitas a muy abuelas) que habitan zonas rurales en el estado de Puebla (Mx) comenzaron a recibir su instrucción dentro del “Programa de Formación ética y empresarial para mujeres de comunidades rurales del Estado de Puebla”. Un trabajo conjunto entre el Proyecto de Reciprocidad Ish-á de la UPAEP de Puebla; el área de “Apuesta de futuro” de la misma Universidad, dedicada a la promoción y apoyo de los jóvenes estudiantes de las comunidades rurales; el Programa Emprendedores de la Escuela de Negocios de la UPAEP, y la fundación Göetz, con base en Liechtenstein, la cual que promueve a las mujeres en el mundo empresarial.

Del diagnóstico a la acción

Luego de recolectar datos en un trabajo de campo que demandó algunos meses y donde se pudo delinear claramente cuál es el perfil de estas mujeres, cómo están integradas sus familias, qué tipo de emprendimientos económicos sustentan y a qué nivel educativo han accedido, llegamos a un diagnóstico útil para iniciar este Plan Piloto que prontito, a fines de agosto, llegará a su fin.

En “Emprende y crece”, capacitadores del Programa Emprendedores UPAEP de la Escuela de Negocios de esta Universidad imparten formación acerca de cómo llevar adelante las empresas y microemprendimientos.

Paralelamente, en cada encuentro, se educa en Antropología de la Reciprocidad, formación que está a cargo de integrantes del equipo de Reciprocidad varón-mujer Ish-á, de la UPAEP.

Ish-á ha generado este proyecto que tiene como objetivo la “formación de mujeres empresarias en las comunidades rurales de Puebla”. Las mujeres pertenecen a dos comunidades: Coltzingo y Tlaola. Y las clases se dan alternadamente en la UPAEP de Puebla y en ambas comunidades.

 “Me han cambiadom la vida”

“Quiero agradecerles. Ustedes no saben cómo nos ha cambiado la vida”, dijo una alumna en la clase del 29 de junio pasado. Los conmovedores testimonios de estas mujeres luchadoras llegan a mucho: una de ellas, con 26 años, después de 8 de vivir tras la frontera como ilegal, regresó a México y empieza a estudiar. Otra alumna contó cómo genera su empresa pese a las dificultades imperantes.

“Ahora que aprendí lo que es la reciprocidad puede aplicarlo en mi comunidad –agregó una de ellas-. Tuvimos un conflicto con un niño… Y propuse una solución de ayuda a él, desde el punto de vista de la reciprocidad. Muchos no lo aceptaron, pero dos señoras me dijeron que sí, y que lo aplicaríamos. Al menos nosotras tres ya comenzamos”.

Otra, durante la clase, pidió al grupo apoyo y oración ante graves sucesos que han ocurrido en su familia. “Uno de mis hijos, inmigrante en EEUU desde hace unos años, está desaparecido desde hace 3 meses”, comparte. Es el drama de muchos hispanos en el extranjero, que viajan en busca de mejores destinos y sufren dificultades gravísimas.

Mucho dice del interés de estas alumnas por capacitarse la siguiente anécdota de clase. Al abordar el tema Solidaridad, Comunidad y Bien Común, se les explica acerca de la Justicia. Y qué es la Justicia, pregunta la capacitadora. “Es repartir a todos por igual”, dice una alumna. “Es dar a cada uno lo suyo. Como dijo un filósofo de la antigüedad llamado Ulpiano…”, responde otra. “Pero yo me pregunto ¿quién sabe qué es lo justo? –interviene una tercera-. ¿Quién nos dice qué es justo para dar? Yo creo que lo justo que debemos dar es lo que queremos que nos den a nosotros…”

Situación social

Puebla es un estado de 5 millones 383 mil habitantes, de los cuales, un millón son indígenas. Las comunidades rurales de esta zona tienen como rasgo principal una intensa pobreza debido a la migración de los hombres, por lo que las comunidades se caracterizan por hogares mono-parentales donde las mujeres tienen la misión de llevar adelante la familia y el desarrollo de la comunidad.
“Son mujeres que trabajan de forma tradicional, donde sus esposos tienen la labor más importante ya que deciden cuándo cosechan y contratan la gente y venden –dice Rebeca Conde, una de las capacitadoras en el área de Reciprocidad-. Son entusiastas, pero aún deben descubrir el alcance que se puede lograr con esto. Están muy arraigadas a sus tradiciones, lo cual es positivo, aunque desde un punto de vista puede retenerlas y será necesario trabajar el tema conjuntamente con los entrenadores del área empresas”.
Para Rebeca, se aborda una educación integral. “Es gente muy buena, que se da toda, que confía, pero con un arraigo cultural fuerte. Son generosas y se sienten muy orgullosas de lo que aportan a su familia y entidad. Me han dicho, por ejemplo, que nuestras clases les han aportado mucha luz y les han hecho ver cosas que antes no conocían”.

¿Por qué hacemos esto?

Porque soñamos (y trabajamos para ello) con lograr que transformen sus fuentes primarias de producción en microempresas, a la par que crecen en la conciencia de su dignidad como personas-mujeres-madres de familia. Buscar que ellas mismas se conviertan en líderes empresarias, desarrollando sus capacidades y realizándose como personas que pueden influir activamente en sus comunidades.

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07/06/2013